¿Nos espera pronto una nueva zona draenei? Resumen de la historia de Naigtal en 12.0.7
¡Ojo! Este artículo contiene spoilers de la versión 12.0.7 de World of Warcraft.
La historia de Naigtal deja una pista muy interesante
La historia de Naigtal, una de las nuevas minizonas introducidas en el parche 12.0.7, ya ha llegado a su fin... y lo ha hecho dejando una pista que ha encendido todas las alarmas: podría haber una nueva zona draenei en camino.
En esta parte de la trama seguimos a los Hal'hadar, un grupo de etéreos que parece estar reuniendo tecnología de facciones como la Army of the Light, la Legión y los domanaar. Pero detrás de esa búsqueda de chatarra tecnológica se esconde un plan mucho más ambicioso: usar el conocimiento de los draenei para crear cuerpos de guerra casi indestructibles para los suyos.
El plan de los Hal'hadar: usar el poder de las almas
La clave de todo está en un dispositivo llamado Soul Lattice. Los etéreos quieren emplearlo para transferir sus almas a los warframes de los draenei forjados por la Luz, obteniendo así cuerpos muy difíciles de destruir.
El problema es que esta tecnología tiene un precio enorme: necesita la energía de otras almas para funcionar. Y el primer objetivo de prueba es una cripta draenei localizada en Naigtal.
Esa cripta, conocida como Vilaldoun, perteneció a uno de los asentamientos que los draenei dejaron atrás durante su larga huida desde Argus. Cuando la Legión llegó, el grupo principal escapó a bordo del Genedar, pero esa cripta quedó abandonada junto con los cuerpos mecánicos de sus Vigilants.
Un robo fallido, pero con consecuencias
En la cámara donde descansaban los Vigilants encontramos a Artiseer Ahl'syraz, una investigadora etérea que intentaba introducir su propia alma en uno de esos cuerpos. Aunque conseguimos impedir que complete el proceso y recuperamos la Soul Lattice, la amenaza no desaparece del todo: la etérea logra escapar y teletransporta al resto de los Vigilants a un lugar desconocido.
Y por si fuera poco, también encontramos un draenei hologem con información valiosísima para los Hal'hadar: un mapa de todos los planetas en los que los draenei aterrizaron con el Genedar desde que comenzó su exilio. Con ese dato, los etéreos tendrían acceso a un montón de tumbas y ruinas abandonadas para seguir con sus experimentos.
La pista que conecta con los Nethersent
Ese hologem no solo revela mundos olvidados. También menciona un planeta llamado Nashabor, que conecta directamente con otra historia reciente de WoW: la de los Nethersent.
Durante el contenido de Voidstorm, conocimos a este grupo de draenei capturados por los domanaar. Pero lo más llamativo es que no eran draenei de Azeroth: procedían de Nashabor, una colonia que quedó atrás cuando Velen y el Genedar siguieron su viaje.
Su líder, Tul'amar, logró escapar, ayudó al jugador a liberar a su gente y evitó que los domanaar volvieran a encontrar Nashabor. Sin embargo, tuvo que quedarse atrás para cerrar el portal sin dejar rastro. Después de eso, la historia la dejó en un punto muy interesante, con la posibilidad de informar a Velen de lo ocurrido... aunque no parecía muy convencida de volver a depender de los draenei de Azeroth.
“Fine. For you, not the Prophet. Let us speak privately.”
Ahora bien, tras entregar el hologem a Tul'amar, aparece Tala'saan, líder de las expediciones forjadas por la Luz en Naigtal y Val, para proponerle algo importante: que hable con Velen y le cuente todo sobre los Nethersent. Tul'amar acepta, aunque con ciertas reservas. Y justo ahí es donde la historia se corta, dejando una sensación clara de que esto no ha terminado.
Los draenei llevan tiempo siendo protagonistas
Esta no es la primera vez que los draenei reciben atención narrativa en los últimos años. Tras el final de la guerra contra la Legión, decidieron establecer Azeroth como su hogar en lugar de intentar reconstruir Argus.
Más tarde, en Dragonflight, Velen se reunió con Hatuun y con Arzaal, un eredar man'ari arrepentido. A raíz de esa conversación, Velen aceptó que un pequeño grupo de man'ari se redimiera luchando contra lo que quedaba de la Legión en Argus.
Después, durante la historia de herencia draenei, la celebración de Tishamaat dio otro paso importante: Velen tuvo que hacer frente a un ataque de la Legión en la Isla Bruma Azur, con ayuda de Hatuun y Arzaal. El cierre de esa cadena de misiones dejó una escena muy potente: los draenei hablaban por fin de construir una nueva capital en Azeroth.
Entonces... ¿Nashabor será una nueva zona?
Y aquí está la gran pregunta: ¿estamos ante una nueva zona draenei?
Lo más probable es que Nashabor no sea una zona principal de una gran expansión al estilo de Undermine o Coiled Isle. Todo apunta a que la Worldsoul Saga seguirá centrada en la historia principal de Xal'atath y en el destino del alma del mundo de Azeroth, con paradas más grandes como la futura versión 12.2 y el regreso a Northrend en The Last Titan.
Aun así, sí parece muy posible que estemos ante una subzona o contenido intermedio similar a Naigtal o Val. Ese formato de parche ha servido precisamente para contar historias más pequeñas sin romper el ritmo de la trama principal.
Además, la historia de Nashabor no parece estar conectada de forma directa con los planes de Xal'atath, así que encaja bastante bien como una aventura paralela centrada en los draenei y los etéreos.
Pero... ¿y si Blizzard va más allá?
Claro que siempre queda espacio para la especulación. ¿Y si esto no solo prepara Nashabor, sino también una nueva capital draenei en Azeroth?
Midnight está rindiendo un claro homenaje a The Burning Crusade: el regreso a Quel'Thalas, Zul'Aman y los ecos temáticos de Terrallende están muy presentes. Los elfos de sangre han recibido un protagonismo enorme, así que no sería raro que Blizzard reservara algo similar para los draenei.
Incluso podría ser una oportunidad para rehacer Isla Bruma Azur como una zona instanciada, más fácil de integrar en el mapa mundial, igual que se hizo con Quel'Thalas en los Reinos del Este. Y si además el Exodar diera paso a una capital nueva, muchos jugadores lo verían como una evolución muy bienvenida para la raza draenei.
Conclusión: una pista pequeña, pero con mucho potencial
Sea o no una gran zona, lo cierto es que el cierre de Naigtal ha servido para abrir una nueva puerta en la historia de los draenei. Blizzard está cuidando mucho esta línea narrativa desde Dragonflight, y Midnight la está ampliando con bastante acierto a través de su contenido secundario.
Ahora solo queda esperar para ver si Nashabor se convierte en la próxima parada de esta historia... y si terminará siendo una simple subzona o el primer paso hacia algo mucho más grande para los draenei.
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